Escapada en equipo MasQi 2018

Escrito por Maria Ripoll.

el 25 julio 2018


Hoy os contamos nuestra experiencia en la última convivencia de equipo que tuvimos hace unas semanas. Esta vez, nos desplazamos hasta Banyeres de Mariola a un retiro situado en la sierra llamado MasQi The Energy House. La estancia fue super agradable y divertida, aprovechamos para evadirnos del día a día en un lugar tranquilo y disfrutando de un montón de nuevas experiencias.

Comenzamos el día con una buena dosis de actividades en equipo gracias a nuestra compañera Aida quien lo preparó todo y nos sorprendió con unas dinámicas de grupo por equipos que nos hicieron ponernos a prueba, reír y disfrutar de la compañía y del buen ambiente. Desde juegos de lógica y rompecabezas, hasta una clase iniciación avanzada de Yoga en parejas, hasta acabar rodando por el césped haciendo carreras imitando animales viendo cuál era el más veloz 😛

Tras todo el ajetreo, nos preparábamos para una comida riquísima experimentando nuevos sabores y texturas. Después, fue el momento de descansar, y qué mejor lugar que la piscina y el estupendo Solarium del hotel aprovechando para refrescarnos un poco antes de la clase de meditación que teníamos prevista a media tarde.

La experiencia con la meditación fue super interesante, y la verdad es que el lugar y el ambiente acompañaban en gran medida 🙂 . Nos pusimos a prueba y realmente conseguimos relajarnos y despejar la mente tras una hora de meditación, gracias sobretodo a la ayuda de Sonia. Tal fue el punto de desconexión que llegábamos tarde a nuestra siguiente experiencia: La cena a ciegas. Al final, y llegando puntuales, nos arreglamos y nos preparamos para ello. Esta fue una experiencia muy curiosa, nos vendaron los ojos y al ritmo de una banda sonora muy agradable y ambiente inmejorable comenzaron a llegar platos riquísimos, desde falafel, pasando por una sopa de verduras hasta un ceviche riquísimo. Terminamos la jornada en la pequeña terraza situada al lado del salón y, finalmente, nos fuimos a la cama ya que al día siguiente nos esperaba nuestra clase de Yoga a primera hora de la mañana. Todo ello, no sin antes echarle un ojo a nuestras campañas en nuestro mundillo digital. ;P

La clase fue estupenda, guiada en todo momento por nuestra profesora, realizamos una actividad en grupo y nos orientó para dar lo mejor de nosotros mismos y sacar el máximo partido a la técnica del Ashtanga Yoga. Tras la sesión, disfrutamos de nuestra última comida, un desayuno macrobiótico y super rico. Tras ello, llegó el momento de poner fin a nuestra pequeña aventura en equipo con muy buenas impresiones y habiendo disfrutado cada segundo de la buena compañía del equipo, el buen trato de MasQi y el entorno que nos ofrecía la Sierra de Mariola.

Un placer de nuevo y gracias como siempre al equipo por hacerlo posible y, en especial, a Enrique y Vanessa por esta experiencia. 

 

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